Andrés es un adolescente introvertido que recorre La Plata entre la escuela, el trabajo y su casa. La muerte de su ídolo de rock y su acercamiento a una iglesia evangélica lo llevan a conocer a Alex, guitarrista de una banda, y a atravesar un relato de iniciación entre la religión, el punk y el deseo.
Ópera prima de Diego Prado, producida por FestiFreak Produce. Dirección de fotografía de Luisina Anderson y Raphael Vargas; corrección de color de Franco Palazzo.


